Comida rápida: consejos básicos.
En nuestra ajetreada sociedad actual, son muchas las personas que no tienen la posibilidad de comer en casa los días laborables. De todas ellas, también son muchas las que recurren al "fast food" para salir del paso y comer algo rápido.
En las siguientes líneas te invitamos a conocer los aspectos más recomendables de las opciones mayoritarias de comida rápida: comida italiana, comida china y hamburguesas.
Básico sobre el "fast food".
Consejos básicos
El éxito de los locales de comida rápida no sólo radica en la comodidad: la comida rápida ha captado también nuestros paladares; esto es, nos soluciona el problema de comer cuando no tenemos tiempo, y además, cada vez más, nos gusta lo que comemos.
Las consecuencias este cambio en nuestro hábito alimentario ya se deja notar: uno de cada dos españoles tiene exceso de peso y las enfermedades cardiovasculares avanzan rápidamente en nuestro país, y si seguimos así, nos igualaremos a países con amplia tradición en este tipo de hábitos dietéticos.
"Si buscas algo para comer de forma rápida, es importante que te asegures de que también sea saludable. Eso sí, esta preocupación por una alimentación sana no ha de llevarte en ningún momento a saltarte el almuerzo"
Por tanto, si buscas algo para comer de forma rápida, es importante que te asegures de que también sea saludable. Por otro lado, esta preocupación por una alimentación sana no ha de llevarte en ningún momento a saltarte el almuerzo. Con mucha probabilidad, si tienes hambre, termines por comer cualquier cosa en el primer lugar que tengas a mano.
¿Cuáles son los problemas básicos de la “fast food”?:
- El exceso de energía: una hamburguesa con patatas, salsa y bebida, tiene más de 1200 calorías. Si añadimos estas calorías a las que sumemos con otras comidas, el aporte energético será excesivo.
- Exceso de grasas saturadas, que contienen el colesterol “malo”, no solo por sus ingredientes, sino porque se cocinan en aceites baratos, que son los de palma y coco.
- Abundantes aditivos para potenciar su sabor, que aportan excesiva sal a nuestro organismo.
Siempre que no tengas la posibilidad de comparar las calorías de cada plato del menú (son cada vez más los restaurantes en los que sí se indica el valor calórico de los platos), puedes seguir unos sencillos consejos para saber el valor nutricional de tu almuerzo.

Elige los platos de verduras así como los que no contengan cremas ni salsas con alto contenido graso; escoge alimentos asados o cocidos preferentemente a los fritos y, por último, escoge entre tomar un entrante o un postre, pero no ambos.
Un par de consejos prácticos:
- Si te decides por los sandwiches, escógelos con ingredientes de bajo contenido graso, como por ejemplo pollo, y pide ensaladas mixtas y pan integral, que es más rico en fibras.
- Los zumos de frutas o el agua mineral son más refrescantes que las bebidas gaseosas y, además, contienen más vitaminas y minerales.
Comida italiana
Los expertos hablan de los beneficios de la dieta mediterránea, que incluye menores raciones de carne roja, un alto consumo de verduras (especialmente, tomates, cebollas, ajos y aceite de oliva). Puedes incorporar estos beneficios a tu dieta habitual.
- El pan de ajo, como entrante, puede facilitar el aumento de peso. En su lugar puedes probar ensaladas, eso sí, ligeras de salsa.
- Es preferible escoger platos de pasta y pollo con salsa de tomate que aquellos que son cremosos, como los que llevan salsa carbonara.
- Pide pizzas que en su mayoría contengan ingredientes vegetales (en vez de la de pepperoni) y solicita una menor cantidad de queso (evitando el alto contenido graso de la pizza cuatro quesos).
Comida china
Los beneficios de la comida china residen en que a menudo contienen ingredientes ahumados o rehogados, lo que tiende a mantener la riqueza nutritiva de los alimentos y a reducir la grasa de los mismos. Cómo disfrutar de una comida china más saludable.
- Mantente a distancia de cualquier alimento frito o rebozados, ya sea cerdo o gambas.
- Elige arroz que no sea frito, así disfrutarás de la fibra y los hidratos de carbono del arroz sin la grasa.
- Intenta evitar el pan de gambas.
- Come con palillos chinos. Comerás algo más lento pero tendrás la sensación de haber comido más cantidad.
Niños, hamburguesas y postres
Si llevas a los niños a una hamburguesería, es preferible que escojan una hamburguesa con beicon o queso mejor que una doble o una hamburguesa de mayor tamaño, tipo "Whopper" o "Big Mac". Intenta que compartan una ración de patatas fritas y que tomen zumos naturales (incluso agua) en vez de refrescos con gas.
Por otro lado, la mayonesa incrementa las calorías de las hamburguesas. Pide que no te la pongan, si es posible. En cambio, añade sabor con aros de cebollas a la plancha, rodajas de pepinillo, salsas de tomate o barbacoa. Intenta escoger preferentemente las hamburguesas a la plancha en vez de fritas.
Como postre, lo más recomendable es tomar fruta o un yogur. En el caso de que no estén disponibles en el bar o en restaurante, la mejor alternativa es un helado que, al menos, les proporcionará calcio. Por otro lado, es importante recordar que los niños menores de dos años no han de tener una dieta restringida en grasas.
Artículo publicado el día 09/08/2002
Redactado por Bupa.com. Adaptado y traducido por
sanitas.es. Supervisado por la Dra. Sánchez Rodríguez
Actualizado por tuotromedico.com Octubre 2007.