Dolor de espalda
El dolor de espalda es muy frecuente – aproximadamente ocho de cada diez personas en el España lo padecen en algún momento de su vida. Todos los años, se pierden cerca de cinco millones de días de trabajo a causa del dolor de espalda.
Esta hoja informativa va dirigida a aquellas personas que padecen dolor de espalda o que desearían tener más información sobre el mismo.
La mayor parte de los dolores de espalda no se deben a una enfermedad grave, y pueden ser estudiados y tratados por los médicos de familia (o médicos de cabecera), sin necesidad de ser derivados al especialista (habitualmente Traumatólogo o Reumatólogo), excepto que su evolución o la aparición de síntomas o signos de alarma hagan pensar en alguna enfermedad más seria.
Sobre el dolor de espalda
Dolor de espalda agudo y crónico.
El dolor de espalda puede afectar a cualquier persona a cualquier edad, aunque es más probable que lo sufran las personas con edades comprendidas entre los 35 y los 55 años.
Si el dolor persiste menos de tres meses, se denomina dolor de espalda agudo. El término agudo se refiere a la duración del dolor, no su intensidad. Si el problema se prolonga por más tiempo, se conoce como dolor de espalda crónico.
Cómo funciona la espalda
La columna vertebral está formada por unos huesos pequeños denominados vértebras. Estos están separados por los discos intervertebrales, que son unas estructuras que amortiguan y reparten la presión que se transmite de vértebra a vértebra, y además, al ser elásticos, permiten que la columna se doble hacia adelante y hacia atrás.
Esta estructura de vértebras y discos está sostenida en toda su longitud por músculos y ligamentos. La médula espinal que está formada por los nervios que van desde el cerebro hasta el resto del cuerpo, pasa por un canal que forman todas las vértebras unidas por su parte posterior: el canal medular.
Dolor de espalda simple
En 19 de cada 20 casos, el dolor de espalda se asocia con la forma en que los huesos, ligamentos y músculos de la espalda trabajan conjuntamente. Esto se denomina dolor de espalda simple. El dolor puede comenzar repentinamente, paro también puede aparecer gradualmente debido a una tensión ejercida en el tiempo. Normalmente no se detecta ninguna anomalía en pruebas tales como las radiografías, y no hay nada que presente un daño permanente. Suele durar unos días o semanas, y la tendencia es a desaparecer con, o incluso, sin tratamiento.
El dolor de espalda simple es más frecuente en adultos con edades comprendidas entre los 33 y los 55 años que, por lo demás, están sanos. El dolor se presenta con más frecuencia en la parte inferior de la espalda (la región lumbar), y puede extenderse también a las nalgas y los muslos. Puede aumentar y disminuir en diferentes momentos, dependiendo del grado de actividad.
Las causas del dolor de espalda simple incluyen:
- malas posturas
- permanecer de pie o agachado durante un tiempo prolongado
- sentarse en una silla que no proporcione suficiente apoyo a la espalda
- levantar, trasportar, empujar o tirar de cargas que son demasiado pesadas, o realizar dichas tareas de forma incorrecta
- un tropezón o una caída
La columna vertebral constituye una parte muy resistente de su cuerpo que no se daña fácilmente. Si usted padece dolor de espalda, es importante que se mantenga físicamente activo. Esto beneficia a su espalda ya que el mantenimiento de la actividad ayudará a acelerar la recuperación del dolor de espalda simple. Nueve de cada diez personas afectadas de dolor de espalda se recuperan completamente en un plazo de seis semanas.
Dolor de las raíces nerviosas
El dolor de espalda originado por afectación de las raíces nerviosas no es frecuente. Aparece en menos de 1 de cada 20 casos del dolor de espalda. Normalmente se origina cuando uno de los discos intervertebrales de la columna se hernia y sobresale de su posición normal, protuyendo, sobresaliendo, hacia la médula espinal y sus raíces nerviosas, presionándolas. Esto se denomina hernia de disco.
Normalmente el dolor de las raíces nerviosas se siente en la parte inferior de la espalda, y característicamente se “irradia” hacia las extremidades. Dependiendo de las raíces afectadas aparecerá dolor en una o ambas piernas que llegará hasta las pantorrillas, pies o las puntas de los dedos. A este dolor también se le llama ciática porque el nervio que recorre cada pierna es el nervio ciático.
Otras causas
En raras ocasiones, el dolor de espalda puede deberse a una causa subyacente de mayor gravedad, tal como una anomalía de la columna, una infección,,un colapso vertebral, tuberculosis o cáncer.
En estos casos es más probable que el dolor de espalda comience de forma paulatina, empeore con el tiempo, y no parezca guardar relación con el grado de actividad.
¿Cuándo visitar al médico?
La mayoría de casos de dolor de espalda simple duran sólo unos días y mejoran por sí solos. Deberá acudir al médico lo antes posible si, además del dolor de espalda, presenta datos que hagan pensar que puede existir una causa del dolor de mayor importancia como las citadas previamente. Los datos que deben hacer pensar en ellas son:
- fiebre
- enrojecimiento o hinchazón en la espalda
- dolor que se extiende a las piernas y por debajo de las rodillas
- entumecimiento o debilidad en una o ambas piernas o alrededor del ano
- pérdida del control vesical o intestinal
- que el dolor aparezca antes de los 20 años, o después de los 50.
- que no cambie de intensidad con los movimientos, la postura, los esfuerzos o que no mejore nada con el reposo.
- que exista un síndrome general acompañante: cansancio, falta de apetito y adelgazamiento.
Diagnóstico
En la mayor parte de los casos, su médico sólo necesitará comentar sus síntomas con usted y explorarle para saber si es necesario recurrir a la realización de pruebas complementarias para el diagnóstico. Si el dolor persiste durante más de seis semanas, o si su médico sospecha que hay una causa subyacente que provoca el dolor, podrá recomendarle que se someta a estas pruebas, que pueden incluir:
- Radiografías
- Exploraciones mediante TAC (tomografía computarizada)
- RMN (imágenes de resonancia magnética)
- análisis de sangre
- Su estado de salud mental también puede jugar un papel en el dolor de espalda. Si la afección es crónica, su médico podrá recomendarle que se someta a una evaluación en una clínica del dolor
Tratamiento
Tratamientos de auto-ayuda:
Existe una serie de pasos que dar por sí mismo.
Manténgase activo – Hoy en día se sabe que el reposo absoluto en cama no es bueno para el dolor de espalda, y solo debe guardarse inicialmente si el dolor es insoportable. En cuanto sea posible debe retomar la actividad (dentro de lo que permita el dolor). Es fundamental caminar al menos 30 minutos al día, ya que se sabe que es una de las actividades fundamentales para fortalecer la espalda y paliar el dolor.
La realización de ejercicio físico y unos buenos hábitos posturales en el manejo de pesos, al sentarse estar de pie y al acostarse, así como el uso de calzado adecuados son las mejores prácticas para prevenir y mejorar la lumbalgia (dolor de espalda).
Es importante volver a su nivel normal de actividad física lo antes posible. Mantener la actividad ayudará a que su espalda mejore, y reducirá el riesgo de volver a padecer un dolor de espalda simple.
Mantenga una actitud positiva – recuerde que normalmente el dolor de espalda desaparece rápidamente. No se desespere si ve que el progreso no es tan rápido como usted esperaba. Una actitud negativa empeora el cuadro y hace que se resuelva más lentamente.
Establezca sus propios objetivos - esto le ayudará a volver a sus niveles normales de actividad física.
Analgésicos
Normalmente, el uso de un analgésico de los que utiliza habitualmente para el dolor de cabeza (por ejemplo, paracetamol o ibuprofeno) es suficiente para aliviar el dolor de espalda simple, y puede ayudarle a mantener su actividad. Es mejor hacerlo de forma rutinaria y tomarlo a la misma hora todos los días. Siga siempre las instrucciones del prospecto informativo para el paciente que se incluye con el medicamento y consulte con el farmacéutico.
Los relajantes musculares de venta con receta, tales como el diazepam pueden ser útiles en caso de espasmos musculares. Los médicos sólo los prescriben en raras ocasiones ya que pueden crear adicción. El uso de una bolsa de agua caliente o un apósito de hielo sobre el área dolorida puede servir para aliviar el dolor. No ponga el hielo en contacto directo con la piel, ya que podría causar quemaduras por hielo. Aunque le parezca extraño, hay pacientes que mejoran con frío y otros con calor, dependiendo de si predomina la inflamación o la contractura muscular.
Fisioterapia
Los fisioterapeutas pueden evaluar el dolor de espalda que padece y ayudarle a aliviarlo, aumentar sus movimientos y ayudarle a controlar el dolor.
Manipulación
La osteopatía y la quiropráctica son tratamientos que implican la manipulación de la columna vertebral. No existen pruebas científicas definitivas sobre su efectividad, por lo que siempre deberá acudir en primer lugar a su médico de cabecera. Éste a su vez podrá recomendarle a un osteópata o un quiropráctico acreditado.
Tratamiento en una clínica del dolor
Si usted padece dolor crónico, su médico podrá recomendarle una clínica del dolor. Las clínicas del dolor trabajan para aliviar el dolor que usted padece tratando sus síntomas y aconsejándole también para ayudarle a hacer frente al dolor.
Epidural
Consiste en la inyección de un analgésico o un esteroide directamente en la parte inferior de la columna vertebral para disminuir la inflamación que puede ser la causa del dolor. Habitualmente es una técnica que se utiliza cuando el dolor dura mucho tiempo, no obedece a causa tratable y no se controla con el tratamiento convencional.
Terapias complementarias
Estas incluyen:
- La técnica Alexander
- acupuntura
- consejo - si hay otros aspectos a considerar
Cirugía
Si el dolor crónico dura más de 6 semanas y no se alivia con el ejercicio, con analgésicos, ni con la manipulación, habrá que considerar la cirugía, si es que en el diagnóstico se ha encontrado patología subsidiaria de ella (por ej. hernia discal), y se demuestra que es la causante del dolor. Esta indicación debe ser correcta, ya que si no, no será efectiva y el dolor reaparecerá. Existen distintos tipos de cirugía de la espalda. Su médico analizará con usted las distintas opciones de forma más detallada.
Prevención del dolor de espalda
Un buen cuidado de la espalda puede reducir notablemente el riesgo de aparición del dolor de espalda. Para cuidar de su espalda asegúrese de:
- realizar ejercicio con regularidad
- reducir el sobrepeso
- usar sillas con respaldo y sentarse colocando los pies planos sobre el suelo o sobre un reposapiés
- dormir sobre un colchón duro
- usar técnicas de relajación
- tratar de reducir el grado de estrés; por favor, consulte la correspondiente hoja informativa sanitaria de la BUPA sobre el estrés
Esta información fue elaborada por el equipo de información sanitaria de BUPA y por médicos de BUPA. El contenido está destinado a que sirva sólo como información general y no sustituye la necesidad de pedir consejo personalizado a un profesional sanitario cualificado.
Adaptado y actualizado por el equipo médico de tuotromedico.com en enero de 2008. Publicado bajo la supervisión médica del Dr. José Ignacio Ferrando Morant, Director de Comunicación médica.
Fecha de publicación: Mayo de 2008.
Fecha de revisión: Mayo de 2010.
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